
El informe del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), que destaca un crecimiento del 4.8% en julio de 2024 y un promedio acumulado de 5.0% entre enero y julio, pone de relieve la resiliencia de la economía dominicana frente a un panorama internacional lleno de incertidumbres. Este comportamiento económico positivo se da en un contexto global caracterizado por tasas de interés elevadas, conflictos geopolíticos y volatilidad en los precios de las materias primas. A pesar de estos factores externos adversos, la estabilidad interna del país ha sido posible gracias a políticas monetarias y fiscales efectivas que han permitido mantener la inflación controlada y sostener un crecimiento sólido.
Factores Internacionales
Uno de los principales elementos a considerar es la dependencia de la economía dominicana del mercado estadounidense, su principal socio comercial. A pesar de las expectativas sobre un ajuste en las políticas de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), el país ha mostrado señales macroeconómicas favorables, especialmente con la posible flexibilización de las condiciones financieras internacionales. Este posible ajuste brindaría mayor capacidad a las autoridades dominicanas para aplicar políticas monetarias expansivas, sin comprometer las metas de inflación del Banco Central, que se mantienen enfocadas en la estabilidad de precios.
Sin embargo, es importante señalar que la economía mundial sigue enfrentando riesgos significativos. Los conflictos en Europa del Este y el Medio Oriente continúan alimentando la volatilidad en los mercados de materias primas, lo que podría repercutir en los costos de importación para la República Dominicana. Además, las tasas de interés más altas en los mercados internacionales añaden otro reto para el crecimiento económico.
Entorno Local
A nivel doméstico, el manejo prudente de las políticas monetarias y fiscales ha sido un factor clave para mitigar los efectos negativos del contexto internacional. Esto ha permitido que sectores clave como la construcción, turismo y manufactura contribuyan de manera positiva al crecimiento económico. En particular, el sector turístico ha registrado un desempeño notable, con la llegada de 5.9 millones de pasajeros no residentes hasta la primera mitad de 2024, lo que ha impulsado actividades relacionadas como hoteles, bares y restaurantes.
En resumen, la economía dominicana ha demostrado ser resistente y adaptable en un entorno desafiante. Sin embargo, las autoridades deben continuar vigilantes ante los posibles shocks externos y mantener un enfoque flexible para garantizar que el crecimiento económico se mantenga sostenido a mediano plazo.





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